Por Monica Franco

Luz del Carmen Arredondo Díaz es una mujer hermosa, trabajadora y valiente, pero sobre todo es una buena madre, de esas que harían cualquier cosa por defender a sus hijos. Su mayor deseo es festejar el octavo aniversario de Luka el próximo 8 de septiembre con una gran fiesta.
Habría un enorme pastel y muchos globos, se vestiría de pirata o de heroína; o invitaría a Sullivan de Monsters, Inc. o a alguno de los Avengers. Luz haría lo que fuera por estar con Luka en su cumpleaños, si un juez lo permite.
Cuando Luka cumplió seis y siete años, Valentín, su ex esposo no la dejó verlo, porque a pesar de que ella tiene la guarda y custodia del menor, su ex pareja tramitó un juicio de retención de menor, mecanismo judicial con el que le impidió tener contacto con su hijo por 18 meses.
El pasado fin de semana Luz del Carmen se convirtió en la primera madre, al menos en el estado de Puebla, en pasar diez horas en el penal de San Miguel para pagar una sanción administrativa por no presentar a su hijo a la visita correspondiente con su padre.

Luz rompe el silencio y su círculo de violencia.
Luz tiene 37 años y desde que se casó hace casi una década, sufrió violencia física, económica y verbal; a la que se le sumó la violencia vicaria desde que decidió separarse de Valentín de 38 años, cuando Luka tenía apenas un mes de nacido.
Su divorcio se hizo oficial cuando el menor tenía nueve meses. Ella, como miles de mujeres que se divorcian, intentó continuar su vida normal a pesar de que el padre de su hijo incumplía con la manutención del menor. A la fecha recibe solo dos mil pesos mensuales, que debe comprobar con facturas de gastos.
Fue hasta abril de 2020 cuando Luz reconoció que seguía siendo violentada, luego que Valentín no le regresó a Luka después de una visita. Desde ese entonces decidió no volver a callar y comenzó su lucha en el Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria (FNCVV).
Gracias al frente, a amistades y a algunos medios de comunicación que realizaron una campaña masiva, Luz se pudo reunir con su hijo en octubre de 2021. De acuerdo a la sentencia de un Juez, el menor solo podía ver a su padre cada 15 días en un Centro de Convivencia de las autoridades judiciales de Puebla.
Para lograr que le regresaran a su hijo, Luz se sometió a todo tipo de exámenes desde psicológicos, hasta químicos para demostrar que es una mujer en pleno uso de sus facultades y que no tiene adicciones.
Hace dos meses, su expareja solicitó que se ampliara la convivencia con Luka iniciando desde el jueves a las 9 de la mañana, a lo que Luz se opuso porque es horario escolar. Pese a ello, un juez aceptó la solicitud de Valentín.
Inconforme con la resolución Luz interpuso un amparo, no presentó a Luka a la convivencia programada un jueves a las 9 de la mañana porque lo llevó al colegio y por ello un juzgado familiar la sancionó con 10 horas de arresto carcelario el pasado viernes 8 de julio del 2022.
“Fue una medida de apremio, yo no cometí ningún delito. Fue una disposición dictada por un juzgado familiar y podría decirse que es una determinación administrativa. A la hora de entrar a la cárcel todos me preguntaban, como supongo es usual, mi nombre, el delito y dónde había sido arrestada. Lo que siempre contestaba es: «Yo soy Luz, no he cometido ningún delito, solo quiero estar con mi hijo, Luka«.
También les comentaba a sus compañeras de celda que estaba ahí cumpliendo una medida de apremio, que no había sido arrestada, sino que voluntariamente me presenté a cumplir horas de arresto para evitar más problemas en el juzgado.
«No sabían dónde ponerme, no sabían cómo podía yo estar ahí porque las únicas personas que antes se habían presentado eran arrestos mercantiles, no familiares. Me cambié mi ropa por la de una interna y estuve en comunidad femenil”, contó.
Cabe señalar que Luz no puede nombrar públicamente a su violentador, debido a que, en el Código Penal de Puebla, no está tipificado el delito de violencia vicaria, pero sí el de difamación, por lo que ella podría ser acusada por su ex pareja de difamarlo.
El nombre de Valentín, su ex esposo, fue recopilado de otros artículos periodísticos, debido a que, en rueda de prensa, Luz no pronunció su nombre.
En este encuentro con los medios de comunicación Luz además de solicitar que los diputados locales aprueben el delito de Violencia Vicaria, dijo que teme por su seguridad y por tener que regresar a prisión por incumplir con las visitas paternas.
“Esta que ven aquí, no se va a callar. Si decretaron mi arresto para que no hable no lo voy a hacer. Soy la voz de miles de mujeres que están viviendo esto a diario. Fue una medida excesiva, investiguen qué papá ha estado arrestado en el penal de San Miguel por no presentar a sus hijos a una convivencia familiar con la madre”, enfatizó.
Luz añadió que durante esta pandemia se decretó que las visitas fueran vía electrónica, que su ex pareja incumplió y no por eso fue arrestado.
Violencia Vicaria crece en Puebla

Entre el FNCVVICARIA y la Colectiva de Amorosas Madres Contra la Violencia Vicaria (CAM-CAI), suman alrededor de 50 expedientes de mujeres que son víctimas de este tipo de violencia, incluso existen municipios focalizados con más casos por eso es importante que este delito se incluya en el Código Penal.
Entre los municipios en dónde se registran violencia vicaria reconocida se encuentran además de la capital poblana, San Pedro y San Andrés Cholula, Atlixco, Tepeaca y Xicotepec de Juárez.
Luz del Carmen Arredondo Díaz, quien es abogada especializada en derecho administrativo y fiscal, dijo que además de tipificar el delito, urgen campañas para que las mujeres sepan que son víctimas de violencia vicaria y se rompa con las historias de generaciones pasadas, donde los padres se llevaban a los hijos cuando se separaban de las madres.
También consideró que hace falta capacitación a los funcionarios encargados de procurar e impartir justicia, debido a que como la violencia vicaria no es un delito no les dan importancia a las mujeres que llegan a denunciar a sus parejas cuando les quitan a sus hijos.
Violencia Vicaria a un paso del feminicidio
Ana Laura Romero Sierra, representante del Colectivo 33 Mujeres, dijo que la violencia vicaria es una de las máximas violencias después del feminicidio, llamando a los jueces de Puebla a evitar que hombres con poder trafiquen con las custodias de sus hijos.
Comentó que el feminicidio de la activista y abogada feminista, Cecilia Monzón Pérez, inició como un caso de violencia vicaria, pues el padre de su hijo, el político Javier López Zavala, se negó a cumplir sus obligaciones como progenitor.
Romero Sierra recordó a los legisladores que si no votan a favor del reconocimiento de la violencia vicaria como delito, están en contra del derecho supremo de los infantes, debido a que otro delito relacionado con este tipo de violencia es el infanticidio.
“Es tal el odio de los padres a las madres que llegan a cometer infanticidio (…) Antes de que exista violencia vicaria todas las víctimas han sufrido violencia económica, patrimonial, sexual, física y psicológica. Cuando una mujer dice hasta aquí y se separa viene lo más terrible de su vida que es poder perder a sus hijos”, dijo.
Finalmente llamó a los legisladores locales a no empañar el tema con intereses políticos electorales pues lo único que las colectivas desean es que la ley vicaria permita que los agresores se detengan.
**La versión original de este texto fue publicada el 12 de julio de 2022 en el portal Urbano Noticias. La autora Mónica Franco lo actualizó para la Revista Digital Feminista Gitana Insurrecta el 14 de agosto de 2024**






